“En Europa hay varios futuros posibles"


JORGE ARGÜELLO, DE LA EMBAJADA A LA EDITORIAL


Desde 2007, Jorge Argüello viene cumpliendo funciones diplomáticas. Fue embajador ante las Naciones Unidas durante cinco años, luego pasó a serlo en Estados Unidos y desde el año pasado se desempeña en el mismo cargo en Portugal. Llegó así a Europa en el momento en que a la crisis económica que se desató en 2008 le continuó la crisis política que está poniendo en jaque el andamiaje creado tras la posguerra y que dio origen al Estado de Bienestar. La intensidad que adquirió el proceso lo impulsó a escribir el libro Diálogos sobre Europa, donde combina análisis sobre la realidad europea con entrevistas a personalidades tan diversas como Felipe González, Mario Soares, Romano Prodi o los líderes de las fuerzas emergentes como el español Iñigo Errejón, de Podemos, o el primer ministro de Grecia, Alexis Tsipras, del partido Syriza. “Pertenezco a una generación política que creció mirando con admiración la experiencia europea, que fue capaz de conciliar principios del socialismo con definiciones de la libre empresa y el capitalismo. Esa Europa hoy está en regresión. Lo que está pasando en los países periféricos como Portugal, España y Grecia es la consecuencia de aplicar políticas de ajuste que acrecientan su debilidad estructural”, asegura Argüello, de visita en Buenos Aires para presentar el libro.

–¿Qué viabilidad política ve a experiencias alternativas como Podemos o Syriza frente a la crisis que sufre Europa?

Estos nuevos emergentes políticos tendrán que demostrar que son capaces de avanzar en lo que postulan. Tsipras ganó las elecciones a fines de enero y armó gobierno inmediatamente, sabiendo que en febrero vencía el plazo del segundo rescate griego y por lo tanto tenía que llegar a un acuerdo con el Eurogrupo. No hubo acuerdo pero sí una extensión de cuatro meses. Esto admite dos lecturas. La primera puede decir que Tsipras claudicó y terminó prorrogando el rescate y no rompió. La segunda lectura es que Tsipras ganó cuatro meses para una negociación. Yo tiendo a inclinarme por esta segunda interpretación. Por eso es interesante ver qué va a suceder en los próximos meses, sobre todo teniendo en cuenta que Grecia está absolutamente sola en esta discusión. Hay varios países que están en una situación similar, lo esperable sería una cierta coordinación entre los más endeudados. Pero esto no se está verificando. Los gobiernos de España y Portugal son los principales críticos de lo que expresa Syriza. Tsipras dice que estos gobiernos temen que si a Grecia les va bien con Syriza, le va a ir bien a España con Podemos y una fuerza similar que surja en Portugal.

–¿Hay peligro de que con las expresiones por derecha y por izquierda que aparecen como alternativas al bipartidismo se vaya hacia un proceso de radicalización?

En el libro le dedico un capítulo al euroescepticismo, una postura que no para de crecer. Esto se refleja, por ejemplo, en que más de la mitad de los europeos deciden no participar de las elecciones. Otra manifestación tiene que ver con liderazgos como el de Marine Le Pen en Francia y Nigel Farage en Inglaterra, que ganaron sus respectivas elecciones para el Parlamento Europeo en mayo de 2014. Lo lograron con banderas muy claras en contra de la inmigración y de la Unión Europea. Es una discusión que está todavía en proceso de crecimiento. Pero del mismo modo, hace unas semanas hubo elecciones departamentales en Andalucía. El PSOE logró mantener la cantidad de bancas que renovaba, el PP se cayó y Podemos, que no tenía una sola banca, pasó a tener 15. Los que salieron derrotados fueron el PP y la Izquierda Unida. Si un analista mira una foto del mapa político español hoy, tendería a pensar que Podemos tiene asegurada la victoria electoral. Pero si miramos las elecciones de Andalucía vemos un crecimiento espectacular de Podemos aunque también una convalidación de la fuerza electoral del PSOE. El socialismo cambió su conducción política, en un intento claro de ponerse a las alturas de las nuevas demandas. Hay que ver si son capaces. Vamos hacia una etapa muy interesante y el futuro aparece como el cuento de Borges “El jardín de los senderos que se bifurcan”: hay varios futuros posibles.

–¿La crisis del Estado de Bienestar en varios países de Europa llegó también a los más poderosos como Alemania?

El Estado de Bienestar europeo en general está en crisis. En Alemania hay mucho trabajo precario. Los contratos son a corto plazo, lo que es una forma de flexibilizar el trabajo. Hay un índice de pobreza llamativo. En los países nórdicos, que posiblemente representen lo mejor de toda la experiencia europea, es más difícil percibir la crisis. Hay una gran presencia del Estado, son economías florecientes y no tienen problemas de migración.

–¿La política de expansión monetaria que acaba de lanzar el Banco Central Europeo y que se contrapone con las políticas de austeridad que impulsó hasta ahora es una respuesta al crecimiento de fuerzas como Syriza y Podemos?

Hay claramente un cambio de política. Esto significa inyectar mes a mes 60.000 millones de euros en la economía europea por lo menos hasta septiembre del año que viene. Pero como tienen un problema de deflación, ya anunciaron que si para esa fecha no logran levantar la inflación van a seguir inyectando esa cantidad de dinero. Con eso buscan que se muevan más el turismo y el consumo. Es esperable que haya una recomposición de la dinámica económica europea, mientras cae el euro.

–¿Cómo se ve la experiencia argentina, teniendo en cuenta la visión estereotipada que en general tuvo Europa con respecto al peronismo?

Hace unas semanas el Parlamento portugués convocó a un debate sobre deudas soberanas. Como embajador argentino en Portugal me invitaron a que expusiera en el recinto y debatiera con los diputados. Me invitaron a que contara el proceso argentino. Desde la intensidad de la crisis de 2001, los canjes de 2005 y 2010 y la reactivación de la economía desde 2002-2003. Esto significa que en Europa están atentos a cómo otros países resolvieron el problema que ellos tienen hoy. En las entrevistas del libro, los dirigentes de Podemos y Syriza reivindican el precedente de la Argentina. Tsipras utiliza como frase de cabecera “crecer para pagar” e Iñigo Errejón directamente lo cita a Néstor Kirchner: “Los muertos no pagan”. En Europa está muy presente la decisión política que tomaron Kirchner y Lula de pagarle en efectivo al FMI y liberarse de sus condicionalidades, que es librarse de las políticas de austeridad. Hay que prestarle mucha atención a cómo se resuelve Grecia porque seguramente nos va a estar indicando cómo se va a resolver la integralidad europea.


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