LAS ELECCIONES EN TAIWÁN 2020


Taiwán celebrará el sábado 11 de enero sus séptimas elecciones presidenciales, en las que competirán la actual mandataria Tsai Ing-wen (PDP), Han Kuo-yu (KMT) y Soong James (PFP).

Quien triunfe definirá por los próximos cuatro años el destino de uno de los principales mercados de Asia. Si el Partido Democrático Progresista (PDP) de Tsai confirma su mandato, se espera una continuidad de los roces con el gobierno chino de Beijing.


Si el Partido Nacionalista Chino (KMT) se alza con el triunfo, Taipei podría adoptar una actitud más conciliadora con Beijing.


¿Cómo ha sido el gobierno de Tsai Ing-wen?

Tsai ganó en las elecciones de 2016 en los comicios con menor concurrencia en la historia de la isla, pero con el mayor caudal de votos desde 1996 (56%). Se convirtió así en la primera mujer en presidir Taiwán, y cuarta en el poder desde la democratización 25 años atrás.


En mayo de 2019, entró en vigor la nueva ley de matrimonio igualitario en Taiwán, luego del fallo del Tribunal Constitucional en 2017. En materia económica, hizo de la crisis comercial internacional una oportunidad: supo aprovechar las turbulencias internacionales para tornar atractivo a Taiwán estimulando el empleo y las tasas de crecimiento (a una semana de la elección, el gobierno de Tsai acumula 14 trimestres de expansión ininterrumpida).


Además, gracias a su mayoría legislativa propia, pudo encauzar la postergada reforma previsional taiwanesa, pero con ello mermó la popularidad de su gobierno sensiblemente.


¿Quiénes compiten por la presidencia?

La abogada Tsai Ing-wen (63) logró ordenar al PDP luego de la debacle electoral de 2008 y competir ella misma en 2012. A pesar de ser derrotada, continuó liderando el partido, aprovechó el descontento con el gobierno del KMT y ganó en 2016.


Su gobierno firme y sus declaraciones encendidas dirigidas hacia Beijing le han ganado el sobrenombre de “picante” en la campaña electoral.


Su principal contrincante es Han Kuo-yu (62). Su abrumadora victoria en las internas del KMT el año pasado abrió la llamada “ola Han” en Taiwán. Con un discurso cercano a la gente, apunta permanentemente en contra de las “élites tecnócratas distantes”.


Sin embargo, el discurso duro de Tsai ha obligado a Han a ensayar forzadas promesas de mayor seguridad y continuidad democrática. Durante la campaña, con frecuencia Han redirigió las preguntas de la prensa y la ciudadanía a su equipo de asesores, por lo que se ganó el sobrenombre de “operador telefónico”. El partido de Han controla actualmente 15 de las 22 ciudades y distritos autónomos de Taiwán.


Por último se encuentra el tradicional candidato de Primero el Pueblo (PFP), Soong James (77). Soong sostiene sus propuestas de liberalización económica, conservadurismo político y voluntad de reunificación con China continental para Taiwán.


Doctor en Ciencia Política por Georgetown (EE.UU.), tiene una amplia trayectoria política: participó en elecciones para distintos cargos públicos desde el 2000 y gestionó eficazmente la mayor parte de la isla como gobernador entre 1994 y 1998.


En las reñidas elecciones de 2004, su fórmula perdió por tan solo 0,22% de los votos frente al candidato del PDP. Su experiencia y semblante sereno le valieron el sobrenombre “palma de Buda” (un movimiento defensivo de artes marciales).


¿Cuál es el contexto político?

Hace medio año la actual administración tenía tan bajos índices de aprobación que muchas eran las voces que cuestionaban la conveniencia de que Tsai se presentara para su reelección. En las últimas elecciones locales, en 2018, el PDP fue severamente castigado en las urnas. Mientras que la fuerza de Tsai menguaba, levantaba la estrella de Han Kuo-yu como nuevo alcalde de Kaohsiung.


Hoy, sin embargo, las encuestas muestran que Tsai lidera a Han por más de 10 puntos, y la mayoría está de acuerdo en que, salvo un escándalo importante o un descenso económico, se dirige a un segundo mandato.


Ello se debe a dos causas, que involucran a la China continental: las protestas en Hong Kong y la guerra comercial entre Washington y Beijing. Mientras que la primera potenció mensajes afines a posturas más nacionalistas de Taiwán, la segunda atrajo a compañías e inversores que buscan estabilidad, pero con cercanía.


¿Cuál es la relevancia económica de Taiwán?

Taiwán pertenece al grupo de los Tigres Asiáticos -junto con Hong Kong, Singapur y Corea del Sur-: las cuatro economías que, por sus altas y sostenidas tasas de crecimiento entre 1960 y 1990 (más del 7% anual), comenzaron el siglo XXI con elevados niveles de desarrollo. Como el resto de los tigres, Taiwán concentra en un pequeño territorio diversidad productiva, educación de calidad y estabilidad macroeconómica. Por ejemplo, a pesar de ser 77 veces más chico que Argentina y tener la mitad de su población (23 millones), la economía de Taiwán es un 30% más grande que la de Argentina, en términos de PBI por paridad de poder adquisitivo.


Taiwán se especializó en componentes y dispositivos electrónicos: es responsable de la producción de 1 de cada 5 celulares, 3 de cada 5 plaquetas electrónicas y 2 de cada 3 tablets de todo el mundo. Sin embargo, 3/4 partes de la economía taiwanesa pertenece al sector servicios (setenta años atrás, 92% correspondía al sector primario).

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