Migrar con derechos



El "Aporte Argentino Hacia el Pacto Mundial por la Migración Ordenada, Segura y Regular", cuya firma se prepara en el marco de las Naciones Unidas para 2018 fue debatido por reconocidos especialistas y funcionarios internacionales del área, durante una jornada organizada por la Fundación Embajada Abierta (EA) y la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires (DP), en la sede del organismo porteño.

El evento, presentado ante una nutrida concurrencia por el Defensor del Pueblo-CABA, Alejandro Amor y el presidente de la Fundación Embajada Abierta, Jorge Argüello, fue abierto con una clase magistral del reconocido experto Lelio Mármora, ex funcionario de la Organización Internacional de Migraciones (OIM) y actual director de la única Maestría en Políticas y Gestión de las Migraciones, de la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF).

Mármora sostuvo en su conferencia que el problema central hoy día es la "ingobernabilidad migratoria" de parte de los Estados, alimentada por un desplazamiento político e ideológico en los países desarrollados que permitió pasar de celebrar la caída del Muro de Berlín a levantar más de 20 mil kilómetros de muros fronterizos, y a hacer de ello un negocio para compañías privadas de contratistas militares.

Hasta la actualidad, recordó Mármora, cuando migran forzada o voluntariamente más de 250 millones de personas al año en todo el mundo, de ellos unos 25 millones en condición de refugiados, los migrantes fallecían accidentalmente en su movilidad, pero ahora miles de ellos han muerto sistemáticamente ahogados en el Mediterráneo tratando de alcanzar las costas de Europa desde Africa y Asia, mientras a su vez Estados Unidos deporta a medio millón de personas al año y pretende levantar un muro físico en la frontera con México asociando al extranjero con lo negativo.

En ese sentido, Mármora concluyó valorando especialmente la libre movilidad de personas acordada por los Estadosde Sudamérica durante los últimos años e insistió, tomando el ejemplo histórico de la Argentina, que todo mejora en las sociedades cuando la sangre se mezcla y se consigue el mestizaje en las sociedades.

Posteriormente, intervinieron la antropóloga Inés Pacecca, investigadora de la Universidad de Buenos Aires (UBA), quien detalló las recientes negociaciones en Puerto Vallarta (Dominicana) camino al Pacto Mundial por la Migración, de la que Estados Unidos ya se autoexcluyó en noviembre, y explicó que los países desarrollados estan poniendo estándares normativos más bajos que los regionales por el contexto xenófobo que están viviendo.

Luego expuso el economista Abraham Gak, Defensor del Pueblo de Morón, quien valoró la experiencia argentina de los últimos años pero llamó la atenció sobre la morosidad en que todavía incurren algúnas áreas del Estado para reconocer, por ejemplo, los derechos de los hijos de inmigrantes en el país.

Para concluir el panel de expertos, titulado "Migrar con Derechos", la socióloga Gladys Baer, especialista en migraciones laborales de la maestría de la UNTREF, detalló cómo se insertan los inmigrantes en el mercado de trabajo argentino y, según su conclusión, lo hace la mayoría en edades activas, de 18 a 65 años, sin restar posibilidades a los argentinos pero, al mismo tiempo, con un mayor porcentaje de irregularidad legal que los locales.

La última intervención correspondió al director regional de la OIM, Diego Beltrand, quien en una extensa exposición evaluó el proceso que debería llevar a la firma del Pacto Mundial por la Migración, aunque lamentó que para poder seguir adelante en los debates, y pese a la defección de Estados Unidos, los demás países acordaron que, en principio, no sería vinculante, y que todavía debe definirse si se formalizará en las Naciones Unidas o bien será un país el que termine recibiendo la Conferencia que lo permita.

El evento fue cerrado por el presidente de la Fundación Embajada Abierta Jorge Argüello y por el Defensor del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, Alejandro Amor, quien puso énfasis en la necesidad de comprender que los derechos de los migrantes no sólo valen cuando las personas se mueven y entran a un nuevo país, sino sobre todo una vez que residen y desarrollan su vida personal y familiar en una nueva sociedad.

Arguello, finalmente, recordó lo oportuno de continuar debatiendo aportes nacionales y regionales sobre la cuestión de las migraciones, ahora que el Grupo de los 20 (G20) deliberará a finales de 2018 en la Argentina y que tendrá ese asunto entre los principales de su agenda global, para la que se esperan contribuciones de la sociedad civil y de las demás instituciones del Estado.

"Migrar con derechos debe ser nuestra consigna", concluyó Argüello.


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